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Vacaciones en Thailandia

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  • #76
    Re: Vacaciones en Thailandia

    LA VIOLACION DE AMY

    Me gusto mucho tu relato Iblov.A mi me das una imagen muy tierna de Amy.Y por otro lado cosa que ya intui hace tiempo de ti,de buena persona y caballero que heres.Yo al principio y aun no estoy segura,me das sensacion de que heres de oriente,la cosa es que esa esencia la llevas dentro y que bien veo que te mueves por esos laberintos de alla,todo un aventurero.
    Abria sido muy bonito que hubierais compartido mas guntos,ella se ve muy especial y a mi parecer,me atrevo a decir que ubiera podido surgir un romance.
    Encuanto a lo de la violacion,me confunde.Desde mi punto de vista no la hay.A no ser que me cuentes mas detalles,pero tu no la forsaste.No se.....pa mi que te creaste esa culpabilidad,como digamos....no se.....

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    • #77
      Re: Vacaciones en Thailandia

      El día siguiente no trajo consigo una mejora en mi ánimo, seguía reprochándome lo ocurrido en el dormitorio. Por suerte para mí teníamos programada una excursión a un parque nacional cercano con unos paisajes de los que dejan sin habla. El guía nos dijo que allí se había rodado una película de James Bond y no me extraña en absoluto.

      Comimos durante la excursión así que cuando regresamos al hotel aprovechamos para echar la siesta y estar frescos por la noche. Tener la cabeza ocupada durante la mañana y después dar una cabezada me sirvió como un escape infinitamente mejor que haberme pegado todo el día en la playa sin nada que hacer más que darle vueltas al coco.

      Terminamos de pasar la tarde en la piscina del hotel y de allí salimos a cenar y a probar suerte esa noche.
      Aquel día no me despegué de mis amigos, no me veía capaz de volver a Soi Crocodile, la calle de las ladyboys. En mis pensamientos me imaginaba a Amy contando a  todas sus compañeras la clase de canalla que yo era y me imaginaba siendo despachado casi a la fuerza si me atrevía a volver por el lugar.

      Junto a mis colegas estuvimos en varios bares bebiendo, mirando, riendo, bailando… lo normal. Hablamos con varias chicas sin decidirnos por ninguna hasta que uno de mis amigos encontró a su media naranja de esa noche y se despidió de nosotros.
      Como a mí me apetecía más beber que follar y mi amigo también quería seguir viendo otros bares y discos, continuamos la ronda hasta que nos dimos cuenta que llevábamos algo más que “el puntillo”. O nos decidíamos por alguna ya o si seguíamos de copas íbamos a regresar al cuarto en condiciones poco aptas para el sexo.
      Nos decidimos por tomar la última cerveza y guardar las fuerzas para mañana ya que mi amigo me contó que la anterior noche había tenido una experiencia muy placentera pero  agotadora y prefería tomarse un respiro.

      A la mañana siguiente nos encontramos que el colega que volvió al hotel todavía no se había despedido de su amiga. Desayunamos juntos y pasamos la mañana en la playa los cuatro y viendo a la chica es comprensible que muchos turistas nos rindamos en sus brazos. O realmente se habían caído muy bien o ella estaba interpretando un “efecto amante” digno de un Oscar.

      A la hora de la comida nos propuso telefonear a 2 amigas y pasar la tarde viendo algunos rincones de la isla en sus motos. A falta de un plan mejor aceptamos la propuesta aunque a mí no me han gustado nunca las citas a ciegas.
      Cuando llegaron al restaurante ya estábamos expectantes y he de decir que, sin ser las mejores que habíamos visto hasta entonces, eran muy bonitas.
      La tarde transcurrió muy agradablemente visitando lugares que habíamos visto en los folletos turísticos pero a los que no habíamos pensado ir, lo cual habría sido un gran fallo. De regreso en Patong nos despedimos de las chicas hasta después de la cena ya que quedamos con ellas para ir a la disco juntos.
      Aquel fue un día de parejitas, comimos, hicimos turismo, bailamos y nos reímos todos juntos como si hubiésemos ido de vacaciones con nuestras novias. Y digo novias porque también follamos, aunque eso no lo hicimos juntos.

      Nos separamos de ellas por la mañana pues teníamos contratada una excursión en barco de medio día a unas islas cercanas. No sé mis amigos, pero yo con mi chica no había hablado en ningún momento de dinero así que la di una cantidad que consideré razonable (2500 b. unas 12500 pesetas o 75€) por sus servicios de casi 24 h. y ella quedó contenta, o al menos no se quejó lo más mínimo.

      A pesar de haber tenido distraída la mente las últimas 48 horas el mal rollo con Amy seguía planeando aunque, para ser sincero, cada vez sentía con más fuerza una imperiosa necesidad de acostarme con otra ladyboy para conjurar los miedos. Era algo parecido a volver a coger el coche tras un accidente, que si tardas mucho le tomas recelo de por vida.

      La excursión marina a las islas Phi Phi; un lugar de ensueño y no es por caer en los manidos tópicos pero aquello era realmente un pedazo de paraíso en la Tierra, volvió a poner una capa de bálsamo sobre mi ánimo. Poco a poco la psicosis iba  apagándose, puede parecer cómico pero esos dos días me parecía que en cualquier momento me podría cruzar con la ofendida Amy y me iba a montar una escena.

      Lo tenía decido, esa noche había que coger al toro por los cuernos y apechugar con lo que viniese. Bueno, la verdad es que estaba animado pero no tanto. No me sentía capaz de regresar al callejón del tercer sexo pero había encontrado una alternativa. Recordareis que en el paseo junto a la playa topé, de casualidad, con un pequeño grupo de traviesas. Pues bien, ese era mi objetivo.

      Aquella noche, como las anteriores, seguimos la rutina de salir a cenar los tres juntos y después hacer la ronda de bares. Pero aquel día en vez de emplear la técnica de hacerme el remolón y quedarme el último usé justo lo contrario, en el segundo bar en el que entramos comencé a charlar con una de las bailarinas invitándola a beber algo. Los amiguetes prefirieron cambiar de aires y como me vieron interesado con mi amiga se despidieron hasta el día siguiente.
      Permanecí en el bar un rato largo para ir dándoles tiempo a que hiciesen su elección. Cuando abandone el local le di una propina a la chica por el rato que me había dedicado. Como es natural, ella me propuso ir conmigo al hotel pero ante mis excusas no insistió demasiado. Por lo que había visto hasta entonces menos de la mitad de los clientes de los bares acudían para acabar la noche en compañía, lo más habitual era entrar para beber, charlar con las chicas, mirar deportes en la tele, jugar a los dados o al billar y los más lanzados practicar un magreo “light” como sentar a la chica en el regazo y acariciar sus piernas.

      Regresé al paseo junto a la playa donde había visto trabajar a las chicas y trans que iban por libre. Me senté un buen rato en un banco observando el cuadro a distancia por diversión y también para dar tiempo a los amigos y no tener la mala pata de coincidir en el vestíbulo del hotel al regresar.
      El trasiego de chicas en sus motos era mayor que la anterior vez que estuve. Me hizo gracia ver como cuando se motorizaban pasaban de ser pescadoras, que lanzan sus redes a los transeúntes que pasan junto a ellas, a cazadoras que atacan a todo aquello que se mueva.
      Poco a poco fui acercándome a diversos grupos respondiendo con sonrisas pero con una negativa firme a las ofertas que venían de los grupos de chicas genéticas. También decliné las propuestas de 3 o 4 motoristas que no se daban por vencidas tan fácilmente y me iban siguiendo en paralelo. Así, finalmente, pasé junto a un grupo que por sus estaturas tenían toda la pinta de ser ladyboys.

      Antes de que pudiesen decirme nada me adelanté lanzando un silbido de admiración a la vez que detenía mis pasos a unos metros de ellas. Como si hubiese sido la señal que estaban esperando se acercaron hasta mí entre risas y chillidos en falsete; definitivamente eran trans.
      El coro comenzó su interpretación con su apertura clásica: “Hellooooo, where you go? (Holaaaaa, ¿dónde vas?)” Por toda respuesta me encogí de hombros. Una de ellas mientras enhebraba su brazo con el mío soltó: “Voy contigo” Otra, poniéndose en el otro lado me acarició el paquete mientras decía algo en thai que por el tono sonaba a adulación. En aquel momento sentí que la situación se me escapaba e incluso llegue a temer que quisieran birlarme la cartera así que me escurrí como pude y trate de conversar pero sin tanto agobio. La que me había tocado la entrepierna era la que mejor aspecto tenía del grupo así que la sonreí mientras la preguntaba: “You…..special lady??” Ella se hizo la loca mientras puso gesto de no entender mi pregunta ni mis intenciones.
      Para ser más claro señalé alternativamente su sexo y el mío mientras repetía lo que me dijo la chica de Chiang Mai: “Same same??
      “Soy lady” me respondió con un tono algo menos alegre. Me disculpé un par de veces y me giré para seguir caminando. No había dado ni tres pasos cuando se puso de nuevo a mi lado y me preguntó:
      -Quieres lady o ladyboy??.
      -Eres ladyboy ¿verdad?
      -Perdona, sí.
      -OK. No problem.
      La dije que iba a seguir paseando un poco pero que a lo mejor volvía. Esta anécdota de la ocultación ya os la mencioné en un texto anterior, espero que hoy en día no tengan que recurrir a esas tretas.
      La primera aproximación de la noche había salido bien; la “mentirosilla” estaba de muy buen ver. Tome nota mentalmente para regresar por ella si la belleza de las que encontrase después no fuese a más.

      Seguí caminando y dejándome abordar por algunas LB más que en pequeños grupos, por parejas e incluso en solitario permanecían en sus cazaderos. Hablando en conjunto se podría decir que no eran tan hermosas como las que trabajaban en el callejón donde encontré a Amy, no obstante vi a algunas que no desmerecerían nada bailando sobre el pequeño escenario que había entre los bares de la entrada.
      Llegó un momento que me salí totalmente de la zona del ambiente así que regresé sobre mis pasos. Al pasar junto a las chicas con las que había hablado brevemente durante el paseo todas sin excepción volvieron a tratar de convencerme para que no siguiese solo esa noche sino que las eligiese a ellas.

      Hubo una que me hizo gracia con su salida. Dijo: “Tú sólo andas andas, no follas follas??” En inglés fonéticamente suena “You only wok wok, no fok fok??” Esa tontería y la sonrisa con la que lo dijo hizo que me fijase mejor en ella.
      La verdad es que era una de las que habían pasado el corte de la preselección. Me gustaron mucho sus ojitos mucho más rasgados que la media. Era también algo más alta que sus compañeras, rondaría 1.70 mt. Llevaba una blusa roja que marcaba bastante su pecho, éste no era tan grande como el de otras así que imagine que no se lo habría operado todavía. Al menos esperaba que lo que abultaba fuese natural, producto de las hormonas, y no relleno en el sujetador.
      Su cabello era largo, moreno, muy liso y tenía un mechón especialmente rebelde que no paraba de caerle sobre el rostro y ella, con un movimiento especialmente coqueto, lo reponía a su lugar.

      Me dijo que se llamaba Nun Si, también la pregunté su edad y de donde era pero no recuerdo lo que me contestó. Para evitar el diálogo de besugos que podría producirse en el que ella tratará de ocultar lo que precisamente yo andaba buscando, coloqué mis cartas sobre la mesa y mirándola fijamente y usando un tono como si le explicase un secreto la dije: “Hoy quiero ir con una especial lady, ¿tú eres ladyboy?”
      Me pareció notar un cierto alivio en su respuesta cuando respondió que sí.
      Como estábamos en un lugar apartado de la vista de curiosos coloqué mi mano sobre su pecho para tantear y descartarla si notaba gomaespuma. Ella no rechistó. Yo la dije: “Not big (no es grande)” con un tono neutro, quería dejarla claro que tanto podía ir con ella como seguir mi camino. Esperaba su reacción, tal vez al verme indeciso me prometiese que iba a ponerlo todo de su parte si la elegía, estaba jugando un poco como el que regatea en un bazar.
      Bajé la mano hasta rozar ligeramente su entrepierna, como no noté ningún bulto la dije:
      -Operation?????
      -No
      -Very small?(¿muy pequeño?)
      -Medium.
      -Sleepy??(¿dormilón? –mi ingles no es muy fluido y esperaba que entendiese la metáfora)
      -Sometimes sleepy, sometimes stone. (A veces dormilón, a veces piedra)
      -You have sex today? (¿Has hecho el amor hoy?)
      Leí sinceridad en sus ojos cuando me respondió: “2 days ago (hace 2 días)”

      Nun Si merecía la pena, además se la veía que necesitaba trabajar por lo que imaginé que pondría empeño en el servicio. La verdad es que no hubo ninguna experiencia negativa ni indolencia o rechazo por parte de mis compañeras de cama en esas vacaciones. A pesar de eso yo siempre trataba de asegurarme para que el polvo fuese bueno y a poder ser, memorable.

      Hablamos de dinero y acordamos 1000 bath por un short time pero sin prisas, eso podrían ser 2 o 3 horas. Con la decisión ya hecha fuimos caminando tranquilamente hacia el hotel. A esas horas de la noche todavía circulaban unos pequeños triciclos motorizados que hacían las veces de taxi. Estaba pensando en tomar uno cuando reparé en algo que me sorprendió muy gratamente,  Nun Si era mucho más bonita de lo que pensaba. Al ir acercándonos poco a poco hacia la zona con más vida e iluminación comprobé que la semioscuridad no la favorecía en absoluto.
      Si conocéis a Beatriz Montañez del programa de televisión EL INTERMEDIO, os podrá servir para imaginarla ya que se daban un aire.


      Sawasdee Ka (Hola)

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      • #78
        Re: Vacaciones en Thailandia

        Interesante.
        Veo que en el campo de batalla,eres de rapidos reflejos, o al menos me lo pareces.

        Comentario


        • #79
          Re: Vacaciones en Thailandia

          me encantan los relatos de este hilo, no dejéis de escribir!!

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          • #80
            Re: Vacaciones en Thailandia

            Muy bueno el relato tanto que despues de 3 anos los foreros seguimos esperando el final que parece y sera eterno jajajajajajaja saludos amigo iblov

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            • #81
              Re: Vacaciones en Thailandia



              Bueno, pues para amenizar la espera mientras llega el final del relato con Nun Si os mando la foto que la saqué.




              Y en cuanto a lo de la espera de 3 años, tienes toda la razón no me merezco la atención que se me brinda. Mil gracias y dos mil perdones.
              Sawasdee Ka (Hola)

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              • #82
                Re: Vacaciones en Thailandia

                Beatriz Montañez= 3 Nun si= 6

                Comentario


                • #83
                  Re: Vacaciones en Thailandia

                  Ooooleeeee campeon...me lo he leiido todo de cabo a rabo...jo que viajecito..dan ganas de ir para alla.Ademas te lo has currado un monton...muy bien explicado y especificado si senyor y se nota que te lo pasaste en grande..Bienvenido

                  Comentario


                  • #84
                    Re: Vacaciones en Thailandia

                    PILLADO IN FRAGANTI



                    Realmente era muy atractiva y con luz su belleza resaltaba más. A todo esto hay que añadir otro detalle; más que decir que tenía una hermosa sonrisa yo diría que aquella sonrisa radiante llevaba pegada una ladyboy. Nun Si era tremendamente simpática y como por el problema del idioma ambos prestábamos toda la atención cuando el otro hablaba, ella respondía con expresivos gestos y risitas ahogadas cada cosa que yo la contaba y ella pillaba.

                    La pregunté si quería ir al hotel directamente o prefería sentarse y tomar algo para conocernos un poco mejor a lo que accedió encantada. Se veía a la legua que no pensaba volver a callejear esa noche ya que no me metía ninguna prisa y tampoco puso un límite de tiempo claro para nuestra relación.
                    Nos sentamos en un bar al final de Bangla Rd. en el que había más centroeuropeos tragando cerveza que señoritas de compañía, no todos los bares son de “moral licenciosa” aunque estoy seguro que hasta en los más castos puedes encontrar rollo si te lo propones.

                    Yo estaba encantado con Nun Si. Había evitado Soi Crocodile por no tropezar con Amy sabiendo que allí era donde estaban las más atractivas y sin embargo no podía haber elegido una chica mejor para esa noche. Momentáneamente todos los malos rollos se esfumaron de mi mente, sencillamente la sonrisa de Nun Si estaba consiguiendo que el oscuro episodio de 3 noches atrás se me olvidase.

                    Y así mientras dábamos cuenta de nuestras bebidas ocurrió lo que tenía que ocurrir: mis amigos y sus compañeras de esa noche pasaron por delante del bar. Yo les vi inmediatamente ya que estaba sentado de frente a la calle por lo que cualquier intento de ocultarme o disimular quedaba descartado. Reaccioné un segundo antes de que reparasen en mi presencia, cosa que iba a ocurrir de todos modos, pensando que si trataba de hacerme el loco iba a quedar más en evidencia. Les hice un gesto de saludo con la mano pero sin invitarles a sentarse. Como Nun Si quedaba de espaldas todavía era posible que devolviesen el saludo y siguiesen su camino en dirección al casquete que les esperaba en el hotel, al menos yo rezaba para que pasase eso.
                    Lejos de cumplirse mi deseo, se acercaron hasta nuestra mesa y cogiendo otras 2 sillas se sentaron los 4.

                    Tras las frases habituales acerca de donde habían estado y como habían dado con sus amigas se percataron que la mía no era la que me habían visto elegir en el primer bar.
                    Les dije que aquella me había pedido 2000 bath y por esa razón me había marchado a buscarles para seguir la ronda pero que había tropezado en la calle con la que ahora veían y estábamos charlando un poco y tanteando el camino.
                    Con esa respuesta esperaba que si me decían algo como: “¡¿Pero no ves que no es una tía?!” o algo similar yo podría hacerme el sorprendido y/o ofendido y tratar de salir airoso. Además de cobarde mezquino, lo reconozco.
                    Sin embargo ellos no dijeron nada, la contemplaron mientras asentían satisfactoriamente. A quienes no se les escapó el detalle fue a las thailandesas que les acompañaban; la miraron fijamente, se miraron brevemente entre si y no intercambiaron ni una palabra pero con el gesto lo decían todo. Su expresión era la misma que hubiesen puesto dos purasangres ingleses al ver que metían en su cuadra a un borriquillo con su sombrerito de paja, sus cintas de colores y sus cascabeles.

                    Cuando se acercó la camarera a tomarles nota se excusaron y se levantaron para dirigirse al hotel, se les notaba algo ansiosos por comenzar la “pelea” de esa noche.
                    En total no permanecieron ni 4 minutos pero yo me encontraba como si me hubiesen sumergido en una piscina de agua helada.
                    Dentro de mi cabeza los imaginaba sabedores del secreto y comentándolo entre ellos en ese mismo momento. O, si ellos no se habían dado cuenta, veía a sus compañeras explicándoles entre risas los gustos de su amigo. ¿Qué mujer dejaría pasar una oportunidad como esa para contar un chisme?

                    Yo traté de disimular lo mejor que pude pero hay reacciones del cuerpo que no se pueden controlar y a pesar de que no me miré en un espejo, estoy seguro que me debí poner rojo como un tomate. Nun Si había asistido a nuestra charla, en español, y a pesar de no entender nada se dio cuenta de todo. Únicamente habló al principio para responder al saludo de mis colegas, intuyó que si se descubría el pastel había posibilidades de que no siguiese con ella y la tocase volver de vacío a su esquina.
                    Recuerdo que estuvimos callados un rato después que se hubiesen marchado. Rompí el silencio en contestación a su elocuente gesto; abriendo exageradamente sus ojos ladeó ligeramente la cabeza. Me estaba diciendo:”bueno, ¿qué?” Yo hice el gesto de un niño travieso que se ha librado de una regañina por los pelos y dije: “no problem”.
                    Claro que, aunque hubiese dicho que no había problema, eso no quiere decir que el asunto se me hubiese ido de la cabeza.

                    Como por preocuparme no se iba a solucionar el tema traté de dejar de pensar en ello y disfrutar del instante. Antes de levantarnos de la terraza me pedí otra cerveza, la tensión pasada me había dejado seco el gaznate.
                    Fuimos al hotel y de nuevo tuve que aguantar la miradita que los empleados de recepción ponían cuando tu acompañante se registraba. Mientras que si volvías con una chica se comportaban con su simpatía y cordialidad habitual, si llevabas a una trans ponían cara de poker y se limitaban a ser estrictamente correctos como un mayordomo remilgado. Los imagino cachondeándose al darles la espalda, pero francamente, lo que piensen los conserjes y botones me importa un bledo.

                    Al pasar frente a las puertas de mis amigos, fijaos si iría tenso que hasta Nun Si se dio cuenta y me preguntó si eran sus cuartos.
                    Una vez en la intimidad de mi habitación y para acabar de espantar los malos rollos, la invite a sentarse en la cama mientras hacía el papel de perfecto anfitrión y la ofrecía algo del minibar. Coincidimos los dos en que lo mejor que nos vendría sería agüita fresca, yo por lo menos volvía a tener la boca seca por los nervios, lo mismito que me ha pasado siempre antes de los exámenes.

                    Coloqué el aparato acondicionador a toda maquina para refrescar el ambiente y me senté junto a ella. Lentamente comenzamos a besarnos. De momento fueron sólo eso, caricias fugaces entre nuestros labios, cuando uno giraba la cara el otro aprovechaba para rozar la parte que había quedado expuesta del cuello, el lóbulo de la oreja etc. El resultado no hubiera desmerecido en una peli porno light o en una de las que se hacen para público femenino que cuidan más el aspecto erótico y sensual que el sexo explícito.

                    Una vez más las thailandesas me demostraban su capacidad de adaptación y de anticiparse a las necesidades y deseos del cliente. Tal y como estaba, si Nun Si se hubiera tumbado desnuda sobre la cama nada más llegar, estoy casi seguro que ni se me hubiese levantado.
                    Y es que es muy fácil pensar ahora que lo que tuviera que pasar ya pasaría, que intentase disfrutar esa noche y que al día siguiente me quitasen lo bailado, pero hay que estar en la situación para entender que el cerebro humano es muy complicado y el mió me estaba volviendo loco mezclando la sensación de deseo hacia la chica que tenía al lado con una carga de vergüenza por haber sido pillado in fraganti.

                    Nun Si fue quien tomó la iniciativa y me quitó la camiseta. Su estrategia de seguir calentándome a base de darme suaves mordiscos en las tetillas estaba consiguiendo su objetivo. Unos instantes después su blusa colgaba de la silla, el misterio se iba a desvelar ¿estaría muy planita?
                    Tuve suerte. Igual que Amy, no tenía una talla 90 pero tampoco llevaba nada de relleno. Al menos sí que había algo que agarrar con la mano y los pezones eran perfectos. Su medicación estaba haciendo el efecto deseado.

                    A pesar de tenerlas del tamaño de una adolescente, estuve mucho tiempo jugando con sus tetas. Al fin y al cabo no había prisa y a ella le gustaba.
                    Para desvestirse del todo se metió en el baño. No quiso ducharse conmigo de ninguna de las maneras ni tampoco quiso decirme el porque. Tras cerrar la puerta y antes de escuchar correr el agua de la ducha oí el inconfundible sonido de un chorro caer contra el agua de la taza, al menos ya sabía que sí que tenía polla lo que me sorprendió bastante es que hiciese pis de pie, yo pensaba que todas las trans se sentaban para hacerlo.

                    Salió limpia y fresquita. Iba desnuda pero llevaba el pito cogido entre las piernas cubriéndoselo con las manos a la vez que se movía con unos graciosos andares pingüinescos. Mientras ella se metía en la cama y trasteaba con el mando de la tele yo aproveché para quitarme el sudor, producido por la cálida noche y los nervios.

                    Cuando estuvimos juntos en la cama no me anduve con tantos remilgos como con la tímida Amy. No es que Nun Si fuese una devoradora de hombres pero, aparentemente, tenía más tiros dados que un cazador bizco.
                    Seguimos con la sesión de besos en el punto donde la habíamos dejado sólo que ahora introduje el elemento de la mano descendente. Apoyando apenas las yemas de los dedos fui recorriendo sus pezones, la base de las tetas, la tierra de nadie, el ombligo, la zona de la caravana de hormigas (así llamo yo al vello que a veces aparece entre el ombligo y el pubis) y, como colofón, el nacimiento del pene. Como el recorrido fue lento y errático -lo mismo bajaba que regresaba al principio- no pasó mucho tiempo hasta que en un descenso mi muñeca tropezó con la punta de su empalmado cipote antes que con la base.
                    Al mirar para abajo contemplé al hermanito pequeño de Nun Si que no apartaba su único ojo de mí. Ya iba descapullada, no tenía problema alguno de fimosis. No la di oportunidad a que me saliese con gazmoñerías del tipo: “No me gusta que me lo toquen” o cosas de esas, sin pensarlo dos veces lo atrapé y empecé a achucharlo.

                    Mientras tanto ella no se había quedado de brazos cruzados, también había estado metiéndome mano a base de bien. Sobre todo se había centrado en mi polla, la había puesto dura como una piedra. Para no mal emplear una erección tan hermosa, aprovechó para comérsela hasta el fondo. Yo la dejé hacer un rato mirando simplemente hasta que la invité a girarse y poder hacer un 69.
                    Ella me dijo: “You like? (¿te gusta?)” dando a entender que sus clientes solían ser fundamentalmente activos, pero tampoco puso ningún reparo a que se la mamase.

                    Tenía razón cuando me dijo que era de tamaño medio, quizás entre medio y pequeño, pero a mí es el tamaño que me gusta. Estuvimos un buen rato devorándonos los rabos hasta que yo ya no podía más y me coloqué el condón.
                    Nun Si no había dicho ni media palabra acerca de mi pene, ni siquiera en plan adulador como habían hecho otras, debía de haber tenido experiencias con tallas mayores.
                    Eso quedó demostrado cuando, con muy pocas intentonas, mi polla desapareció en lo profundo de su ser. ¡Perfecto!, podía dedicarme a follarla y disfrutar sin pasarlo mal viendo gestos de tensión o sufrimiento como me había ocurrido en experiencias anteriores.

                    El orgasmo llegó rápido. Me jodió bastante porque se estaba muy a gustito en aquel agujero, pero los calentamientos previos me habían acelerado un poco demasiado.
                    Mientras me remojaba con la ducha la polla para quitar los restos de semen, pasó por mi mente de manera fugaz colocar a Nun Si una goma y que trabajase ella también un poco, pero la imagen de la cara crispada de Amy volvió a rondarme y, por si fuera poco, el episodio de la pillada que había quedado momentáneamente olvidado, retornó con más fuerza si cabe. Así que descarté hacer de pasivo esa noche.

                    Volví a la cama y estuvimos un rato tonteando y mirando la tele hasta que, con mi segundo bostezo, me dijo que era mejor que volviese ya a su cuarto porque más tarde era difícil conseguir taxi. La pagué lo acordado y, en una muestra más de cobardía, me despedí de ella desde la cama por no acompañarla hasta el pasillo ni, menos aún, hasta la calle. Habíamos estado más de una hora en un servicio impecable, otra muesca más a la culata de mi revolver.


                    Próxima entrega: LA ÚLTIMA NOCHE EN KATOY ISLAND
                    Sawasdee Ka (Hola)

                    Comentario


                    • #85
                      Re: Vacaciones en Thailandia

                         Magnificamente relatado, y consiguiendo que nos situemos, en cada sensacion de esos diferentes momentos.

                         Me a encantado este momento:
                         
                         A quienes no se les escapó el detalle fue a las thailandesas que les acompañaban; la miraron fijamente, se miraron brevemente entre si y no intercambiaron ni una palabra pero con el gesto lo decían todo. Su expresión era la misma que hubiesen puesto dos purasangres ingleses al ver que metían en su cuadra a un borriquillo con su sombrerito de paja, sus cintas de colores y sus cascabeles.

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                      • #86
                        Re: Vacaciones en Thailandia


                        Hay fotos de Nun Si disponibles en el hilo de ladyboys. http://www.taiakashemales.com/cgi-bi...5833/1628#1628

                        Son de antes de conocerla, al menos yo la recuerdo con un pelín más de pecho.


                        Iré subiendo más de ella para que veáis un ejemplo de metamorfosis A-L-U-C-I-N-A-N-T-E.
                        Sawasdee Ka (Hola)

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                        • #87
                          Re: Vacaciones en Thailandia

                          Amigo iblov nos tienes con ascuas el final del relato-novela del viaje a tailandia
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                          • #88
                            Re: Vacaciones en Thailandia



                            Mientras saco tiempo para el relato del dia siguiente os invito a leer este texto.

                            Puede resultar interesante ya que lo ha escrito una ladyboy thailandesa y en el podemos conocer el otro lado de la historia; como nos ven ellas a nosotros y como se sienten.




                            Ladyboy Kat

                            Hola, yo soy Kat y soy una Ladyboy tailandesa. Mido 1,65 m y soy muy delgada, femenina y sexy.
                            Me gustaría hablar sobre qué es ser una Ladyboy para que las personas de todo el mundo tengan una comprensión mejor sobre nosotras.

                            Ahora tengo 24 años y vivo en Bangkok. No tengo ni quiero tener operación alguna, que es lo primero que se me pregunta.

                            La vida como un Katoey (Ladyboy)
                            Hay varias clases de Ladyboys y depende de hasta dónde quiere llegar a ser como una niña. Algunas son felices con sólo vestirse, comportarse y ser tratadas como una mujer y no quiere alterar su cuerpo en modo alguno.

                            Algunas toman hormonas femeninas (estrógenos) o combinaciones de fármacos que contienen estrógenos y otras drogas que producen como efecto el crecimiento de pequeños pechos y pezones, el cambio de voz, la reducción del vello corporal, la distribución de la grasa de su cuerpo que le da una forma más femenina a su cuerpo. Cuando se toman durante un largo período de tiempo produce también, la reducción del pene. Sin embargo, no reduce tanto el vello facial. Para disminuirlo por lo general es necesario muchos períodos de sesiones de electrólisis de depilación.
                            Entre estas clases de Ladyboys, hay algunas que toman hormonas y se hacen implantes mamarios y algunos que no toman las hormonas pero sí se hacen los implantes.
                            Luego están las Ladyboys que quieren recorrer todo el camino y hacer la transición completa a mujeres. Ellas hacen el tratamiento con hormonas, se hacen implantes mamarios e incluso la reconstrucción genital. Pero por lo general, la mayoría de las Ladyboys conservan su pene y disfrutan del sexo con los hombres.

                            Para mí es suficiente con vestirme como mujer, no quiero alterar mi cuerpo en modo alguno. Técnicamente soy conocida como pre-op Ladyboy, mientras que alguien que se ha operado es conocida como newhalf.
                            Casi todas son gays (bueno, probablemente lo somos todas) porque les gustan los hombres, aunque me he encontrado con algunas que les gustan tanto los hombres como las mujeres. Todavía no me he encontrado con Ladyboys a las que les gusten sólo las mujeres.

                            Desde que tengo memoria siempre supe que era una Ladyboy (en tailandés se nos llama “Katoey”. ) Cuando yo era pequeña recuerdo que mi familia siempre me llamó Katoey (Esto es aceptado en la cultura tailandesa por algunas familias, pero en otros casos todavía es desalentado). Cuando yo hablaba, lo hacía en femenino. En la mayoría de las familias tailandesas hay una Katoey y a veces hay dos hermanos… o debería decir hermanas…. katoey.

                            Me pregunto por qué Tailandia tiene tantas Ladyboys/Katoeys en comparación con otros países, pero realmente no lo sé. Es un fenómeno de éste país. Tal vez algo en el agua (algunos científicos dicen que tal vez haya demasiado estrógeno en el agua potable, que es la hormona femenina)

                            La mayoría de mis amigas Ladyboys se han mudado aquí, a Bangkok o a Pattaya, y por lo general van con hombres por dinero y diversión. A veces podemos encontrar un buen hombre que se quedará con nosotras durante unas pocas semanas o incluso, meses. Pero generalmente no permanecen mucho tiemo en Bangkok porque tienen su vida en otro país. La mayoría de los hombres que se acercan a las Ladyboys son heterosexuales, muchos tienen esposa o novia y ni siquiera sus mejores amigos saben que le gustan las Ladyboys.

                            Por supuesto, no todas vamos con CUALQUIER hombre sólo por dinero… esto depende de cada una de las Ladyboys. Una bella y convincente Ladyboy como yo puede elegir y sólo ir con un hombre si lo encuentra atractivo. Sólo porque nosotras mismas nos vendamos a los hombres, no significa que no disfrutemos del sexo. Una vez más, esto depende de cada persona. Algunas pueden venderse con la frecuencia que puedan e ir según las propuestas de dinero. Otras lo harán sólo una vez a la semana / quincena o incluso una sola vez al mes.

                            Cuando un hombre tiene relaciones sexuales con una Ladyboy puede ver si ella goza o no. No es como con las mujeres, donde todo puede ser fingido. Hay muchos Ladyboys que disfrutan del sexo (es verdad, nos gustan y atraen sexualmente los hombres) sobre todo los hombres heterosexuales, y a pesar de vendernos nostras mismas, disfrutamos de tener relaciones sexuales. Una Ladyboy no puede tener un falso orgasmo.
                            Algunas de mis amigas han tenido suerte y encontraron un buen hombre que se ocupaba de ellas durante muchos años. Otras amigas no se preocupan por lo que puedan conseguir de un hombre, están buscando un compañero, pero ellos también están muy presionados por los hombres, porque no les gusta ser vistos en público con nosotras y sólo quieren vernos en privado para tener sexo.

                            Algunas Ladyboys quieren ser tratadas como mujeres: salir de paseo, a discotecas, ir al cine, de compras y divertirse como novio y novia. Sin embargo, he experimentado que la mayoría de los hombres se avergüenzan de ser vistos con una Ladyboy.
                            Las más hermosas Ladyboys pueden hacer mucho dinero porque se ven convincentes, sexys y seductoras, por lo que los hombres (los que gustan de las shemales, tgirls o Ladyboys) se lanzan como salvajes sobre ellas. Muchas de ellas trabajan en los bares en Nana Plaza en Tailandia Soi 4 y también hacen habitualmente sesiones de fotos para sitios pornos de Ladyboys, o también sesiones fotográficas privadas. Ellas tienen cierto grado de fama (son reconocidas por la calle por amantes de Ladyboys y, a veces por turistas extranjeros también que se les aproximarán y les preguntarán si son “tal”… un nombre que normalmente usan como alias en el sitio web. Algunas de ellas trabajan en más de un sitio web y tienen dos o tres alias.
                            Hoy en día las más famosas casi no se molestan en ir a bares o discotecas donde solían ir porque los sitios web toman sus detalles de contacto y usualmente tienen algún chico u otro turnándose en Tailandia para reunirse con ellas. O se encuentran un buen hombre, o uno rico que se las lleva por lo general a América o Europa.

                            Debo decir que NO TODAS las Ladyboys son así. Algunas realmente son chicas agradables que buscan el amor verdadero, tener un trabajo y no trabajar con hombres, si bien es difícil de lograr. Algunas hacen sesiones de fotos, pero no se venden a los hombres. Incluso hay muchas Ladyboys que trabajan en la calle como carteristas profesionales. Por todo esto es muy difícil definir con exactitud a las Ladyboys o katoeys. Pero sea cual fuere su opinión, debe tener su mente abierta y no encasillarnos a todas con un mismo sello.

                            Yo trabajo durante el día en un salón de belleza y los fines de semana me gusta salir para buscar algún hombre para divertirme y tener sexo. Me gustan los hombres europeos, americanos, canadienses y australianos. No muy viejos o demasiado grandes. Pero en mi corazón yo realmente deseo encontrar un buen hombre que pueda cuidar de mi y divertirnos juntos y hacer las cosas normales como cualquier pareja joven de novios, pero sé que esto nunca sucederá porque generalmente la estadía de los extranjeros en Tailandia es por unas pocas semanas.

                            Me parece gracioso que en la mayoría de los países desarrollados, los hombres no están avergonzados de ser gay y salir con su pareja gay, o decirle a sus amigos y familiares que son homosexuales y presentarles a su pareja. Pero parecen avergonzados de salir con una Ladyboy. La mayoría de las veces, cuando un hombre me lleva a pasear, me dice que no hable mucho y que actúe como una mujer real. Se sienten muy avergonzados cuando, por ejemplo, el taxista les dice algo como “oh, usted es turista… le gustan las Ladyboys, ¿eh?” Una escena que sucede muchas veces.
                            La mayoría de los chicos sólo quieren llevarnos al cuarto del hotel o al apartamento para tener sexo, lo cual es bueno cuando se trata de un hombre guapo occidental, y yo disfruto mucho cuando dicen que es la primera vez que están con una Ladyboy (lo que hace que el sexo sea realmente intenso y me excita mucho, sobre todo el primer beso)
                            Sin embargo, la mayoría de las veces después de tener sexo, me ven como un paquete, me dejan unos billetes y me dicen que me vaya.

                            Cuando salgo, generalmente puedo decir que termino yendo a casa con algún chico que nunca antes estuvo con una Ladyboy. Normalmente salgo una vez a la semana.

                            Kat Kat



                            Tenemos que agradecer la traduccion a Mariel, una trans argentina que lo colgo en su blog y que me dio permiso para reproducirlo aqui.
                            Sawasdee Ka (Hola)

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                            • #89
                              Re: Vacaciones en Thailandia

                              La verdad que leyendolo parecia teniamos a Kat en el foro.Su relato me ha gustado mucho,asi como lo acertado por tu parte de traernoslo Iblov.
                              Me he quedado con el tema del agua, no se si sera verdad,pero a veces he pensado que en la comida si que hay sustancias que favorecen y otras que no, algo que he notado en mi misma a veces.

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                              • #90
                                Re: Vacaciones en Thailandia


                                Por eso nosotros (los 2 colegas y yo) mientras estuvimos allí ni la probamos.

                                ¡¡Cerveza y whiski thai con cola al poder!!
                                Sawasdee Ka (Hola)

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